¿Terapia de refuerzo?
Hoy he ido al hospital a ver a mi tío recién operado. ¿De qué? De un tumor cancerígeno por el cual le han tenido que extirpar la tercera parte de un pulmón.
Os preguntaréis si me ha servido de terapia de refuerzo para seguir sin fumar. Pues no, sinceramente. Nada de eso. Además, ya tenía parecidos (y suficientes) antecedentes familiares que no hicieron mella en su momento. Creo que ni mi abuelo materno, ni mi padre, ni mi tía murieron de cáncer de pulmón con la intención de hacerme ver los peligros del tabaco. Así que…
Haciendo números II: Totalizando los cigarros fumados
He fumado durante 20 años. Y aunque mi ración de cigarrillos era últimamente de 3 paquetes diarios, no siempre he fumado tanto. Por tanto, pongamos que en promedio, haya consumido paquete y medio a lo largo de todo ese tiempo. Hagamos números:
1,5 x 365 x 20 = 10.950 paquetes.
30 x 365 x 20 = 219.000 cigarrillos
No está mal.
Ahora supongamos una media de 8 caladas a cada cigarro.
219.000 x 8 = 1.752.000 caladas
Caramba, caramba… Esto es chupar y lo demás son tonterías.
Haciendo números I: Lo que me ahorro
Vamos a hacer números, esos números que hace cualquier ex-fumador que se precie para auto-convencerse de que la decisión tomada ha sido acertada, en términos financieros al menos.
Primero vamos a calcular cuánto dinero estaría gastando ahora al ritmo que tenía últimamente de 3 paquetes de Ducados diarios (a 2,10 €/cajetilla):
2,10 x 3 = 6,30 euros diarios (1.050 pesetas diarias)
6,30 x 30 = 189 euros mensuales (31.500 pesetas mensuales)
189 x 12 = 2.268 euros anuales (377.000 pesetas anuales)
Mi método, del que ya hablaré más adelante, me ha costado 295 € del ala, con lo cual la inversión quedará amortizada en poco más de mes y medio. Luego, todo el ahorro me lo quedo para mis cosas. Bien invertido, ¿no?
Contarlo o no contarlo
Uno de los temas peliagudos de la decisión de dejar de fumar es contarlo, especialmente cuando lo haces por adelantado y, por tanto, antes de conseguirlo: “El día 2 voy a dejar de fumar”. Je. El primer problema que se te puede presentar, menos grave y siempre asociado al posible fracaso en el intento, es que después de la fecha prevista todo el mundo te pregunte si dejaste de fumar y tengas que contestar que no. Aparte de la herida en el amor propio, luego toca que terminen de hundirte la moral recordándote tu falta de fuerza de voluntad y lo mucho que va a sufrir tu salud como sigas fumando. El segundo problema de anticipar tu intención de dejar de fumar es que nadie te crea, o que incluso algunos se descojonen en tu cara. Un tercer problema se suele presentar cuando te viene el listo que todo lo sabe, ex-fumador o que tiene cientos de amigos que lo son, y que te hace trescientas recomendaciones y te da mil trucos para que consigas tu objetivo, todo ello al tiempo que recuerdan los ya consabidos tópicos sobre los efectos del tabaco en la salud.
¿Como evitar todos estos problemas? Hay un método infalible y global que evita los tres problemas al tiempo: No se lo cuentes ni a tu mujer. Pero si eres de esos que no puedes aguantar sin contar una decisión de tal calibre puedes optar por el siguiente solucionario:
El primer problema lo evitas dejando de fumar, evidentemente. El segundo, más fácil, lo solucionas eligiendo correctamente a quienes les cuentas tu intención de dejarlo. Y el tercero… Ah, para el tercero hay que hacer lo que yo hice: hacía meses que venía previniendo a familia y amigos (escogidos cuidadosamente, ojo) de mi intención de dejar fumar: “¿Sabes que voy a dejar de fumar? Voy a hacerlo, no sé cuándo exactamente, pero lo voy a hacer, he tomado la decisión, de verdad, me lo he planteado muy seriamente y lo haré, además, ojo, eh, que ya sé como hacerlo, y ahora sólo estoy esperando un buen momento… lo voy a hacer…”. Pero cuidado, hay más: porque esa tópica retahila hace reir bastante cuando se dice en respuesta a los pesados que nos dicen que dejemos de fumar cuando nos oyen toser o nos notan ahogados subiendo unas escaleras. La clave es recitarla sin venir a cuento, en el momento menos esperado, que salga de nosotros sin que nadie nos regañe porque estamos fumando mucho. Entonces, y sólo entonces, la gente se lo cree. Te creen realmente mentalizado, convencido, decidido… y algunos, incluso, te felicitan y animan.
Aviso a fumadores
En este blog no voy a contar cómo dejar de fumar. En todo caso, y de pasada, contaré como creo que yo lo he logrado, y en ningún caso lo haré con el ánimo de servir de ejemplo ni de ayudar a nadie a dejar de fumar.
¡¡¡¡Qué putada!!!!
No han pasado ni cuatro días y hoy han subido el precio de la cajetilla de Ducados de 1,95 a 2,10 euros (350 pelas). Y digo “putada” porque yo me había hecho a la idea de ahorrarme 1,95 por cada cajetilla, que es lo que valía cuando lo he dejado. Es decir, que si lo hubiera dejado cuatro días más tarde me estaría ahorrando 15 céntimos más por paquete. Una putada.
Fumador anónimo
La casualidad quiso que ayer, a los 10 minutos escasos de haber apagado mi último cigarro, fuera una cuñada la primera persona conocida con la que me encontrara tras haber dejado de fumar, precisamente la única que sigue fumando en mi familia politica, familia con más de un ex-fumador entre sus filas, por cierto. Bueno, pues no se me ocurre otra cosa que ponerle una sonrisa bastante estúpida y decirle algo así: “Hola, me llamo Pepito y soy un no-fumador”. Triste. Patético.
He dejado de fumar
El primer post de este blog no podía titularse de otra forma. Hoy 2 de abril de 2005 a las dos de la tarde, he dejado de fumar. Tras 20 años de ducados, habanos, fortunas, bisontes, celtas, marlboros, bn… he dejado, por fin, de ir al estanco. Ha dado la coincidencia, no sé si afortunada o desdichada, de que hoy también ha dejado de fumar el Papa Juan Pablo II, que ha “palmao” quiero decir. No creo que haya nadie que establezca alguna relación de causalidad o paralelismo absurdo entre un hecho y otro, pero por si acaso juro que mi intención viene de hace ya casi un año, mi decisión definitiva estaba tomada hace algo más de un mes, y la fecha estaba concretada hace un par de semanas. Además, yo le he ganado con 7 horas y media de ventaja.







