Mi primera película
Hace tres días fui al cine por primera vez… por primera vez desde que dejé de fumar, y surgieron dos gilipolleces dignas de contar:
1ª gilipollez: al llegar al cine, mi mujer y yo nos aproximamos a la puerta de entrada de nuestra sala, la 12, quedándonos fuera, esperando. Comentamos alguna cosa, no recuerdo bien qué, y al cabo de un par de minutos de estar ahí fuera dije: “¿Qué coño hacemos aquí fuera de pie? Si ya no tengo que fumarme el cigarrodeantesdelapelícula”. Es la hostia: hasta mi mujer tenía esa costumbre de esperar conmigo a que me fumara ese cigarro y no lo sabía.
2ª gilipollez: al ser una película más larga de lo habitual, a los descerebrados irresponsables de la multisala se les ocurrió la triste idea de hacer un intermedio. Hace mes y pico, cuando fumaba, yo habría salido a echar el cigarrito de rigor, pero ni se me ocurrió, y me quedé sentado bostezando ya que hasta ese momento la película no era gran cosa. Fue luego, al finalizar el descanso, cuando ocurrió algo de lo que no me había dado cuenta hasta entonces: las personas que habían salido en el intermedio volvieron a entrar, pero no entraron de cualquier forma, no: entraron ¡¡¡¡¡oliendo a tabaco!!!!!!
De gilipolleces como éstas vivimos los ex-fumadores.
Comentarios
Un comentario en “Mi primera película”
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Esto del Blog está muy bien… estoy pensando que igual me dedico a hacer uno para mi. Seria una buena terapia emocional.
… yo te veo menos “extrujado” ultimamente.. asi que animo.. que ya casi vas a cumplir dos meses!