Actos reflejos
Una de mis costumbres de fumador era la de, al llegar a casa y justo antes de quitarme la ropa de calle, revisar la cantidad de tabaco que tenía por si debía bajar a comprar provisiones. Esta semana, después de 10 sin fumar, he vuelto a tener en un par de ocasiones ese acto reflejo de pensar “espera, no te pongas el pijama que a lo peor tienes que bajar a comprar tabaco“. Francamente extraño a estas alturas ¿no?
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