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Efectos positivos del tabaco

Según la Enciclopedia Médica de la Universidad de Maryland:

También se pueden destacar los efectos “positivos” de la nicotina sobre el cuerpo. Estimula la memoria y la lucidez, incrementando las destrezas que requieren velocidad, tiempo de reacción, el estado de alerta y desempeño en el trabajo. Como agente de cambio del estado de ánimo, tiende a aliviar el aburrimiento y a reducir el estrés, y reduce las respuestas agresivas a eventos estresantes.

Hay gente que debería empezar a fumar urgentemente.

Doll

Que Richard Doll haya muerto no tendría nada de particular si yo, hace ya más de dos meses, no hubiera dicho esto:

Richard Doll, el primer hombre que relacionó tabaco y cáncer de pulmón, se retira del mundo de la investigación. ¿Os imagináis el mundo sin este tipo?

Las amenazas de los médicos II

Las amenazas de los médicos II

By Forges.

Las amenazas de los médicos I

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Manual del perfecto integrista

Lo escribió Monstruito en el blog de Virginia.

Deja a tus amigos, ellos fuman

Abandona tus hábitos sanos (salir, disfrutar de la noche o del día, conocer a gente de mentalidad diversa, ya sea en ideas, sensaciones o vicios)

Olvidate de tu novio (si fuma), necesitas tener una descendencia sana: niños de ojos azules, esculturales cuerpos, cerebro de Einstein, etc… En cuanto se eliminen a los fumadores, nos ayudará la genética. Recomendamos la lectura de Un Mundo feliz (A. Huxley)

(…)

Sigue aquí.

Fumadores pasivos: ¿leyenda urbana?

De Octavio Rodríguez Araujo leemos un artículo en Rebelión y extraemos (enlaces y negritas son míos):

(…)

El British Medical Journal (BMJ) de mayo de 2003 publicó un estudio de James E. Enstrom y Geoffrey C. Kabat titulado “Environmental tobacco smoke and tobacco related mortality in a prospective study of Californians, 1960-98” referido a los llamados fumadores pasivos. Este artículo puede consultarse en la página del BMJ en internet.

(…)

Hasta donde sé es el único estudio que se ha hecho con 118.094 adultos que se inscribieron al final de 1959 en un estudio de prevención del cáncer en la American Cancer Society, y que fueron observados hasta 1998. El énfasis de la observación fue en 35.561 no fumadores que viven con cónyuges que sí fuman. El objetivo del estudio fue medir la relación entre el humo de tabaco ambiental producido por cónyuges fumadores y la mortalidad de largo plazo derivada de enfermedades relacionadas con el humo del tabaco. Se compararon los índices de riesgo de no fumadores que viven con fumadores y no fumadores que viven con no fumadores y no se encontraron diferencias significativas en su salud o en causas de muerte relacionadas con el humo del tabaco.

La conclusión de este estudio es que no hay relación entre el humo de tabaco en el ambiente y la supuesta mortalidad relacionada con él, a pesar de que se detectaron pequeños efectos. “La asociación entre exposición al humo del tabaco y problemas coronarios y cáncer de pulmón es mucho más débil de lo que se cree”, escribieron los autores. En otros términos lo que se ha llamado “fumar pasivamente” no mata, ni provoca enfermedades del corazón ni cáncer en los pulmones ni necesariamente enfermedades crónicas de obstrucción pulmonar.

(…)

Este estudio no ha sido refutado científicamente, aunque el debate con los autores continúa, por ejemplo en Journal Watch Cardiology.

(…)

Tenéis una traducción del resumen del estudio aquí. He intentado profundizar un poco en la controversia que, al parecer, supuso este trabajo de Enstrom pero el inglés me echa para atrás. Ahí lo dejo para aquellos que sepáis defenderos en la lengua de los Beatles.

Cada uno vive (y se mata) como le viene en gana

Vía Rebelión, me topo con un artículo de Santiago Alba Rico en Novas de Galiza:

Hace un par de meses la portada de un periódico nos daba la siguiente noticia: “Un ejemplo de superación: el piloto Alex Zanardi vuelve a conducir un coche dos años después de perder las dos piernas en un accidente”. Mientras leía este titular se me ocurría espontáneamente, en una asociación involuntaria, otro igualmente sensato: “El triunfo de la voluntad: el ex-fumador Zano Alessandri vuelve a fumar dos años después de perder un pulmón a causa de un cáncer”.

He aquí dos hombres -Alex Zanardi y Zano Alessandri- hermanados por su obstinado deseo de perder la vida a toda costa y, frente a ellos, una sociedad que se rinde admirada ante el suicida más rico, que depende para sus propósitos de un aparatoso BMW, y desprecia y rechaza, en cambio, al que sólo necesita para matarse un diminuto paquete de cigarrillos.

El artículo completo aquí.

No es mi caso

Presión médico-conyugal

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Taxistas y fumadores

Juan José Millás:

Estaba, pues, dándole vueltas al modo de responder a aquella provocación cristiana cuando advertí que el sujeto tenía forrado el taxi con duras advertencias a los fumadores, así que saqué un paquete y encendí un cigarro.

El artículo completo en su web.

Retrato ‘gore’ de un ex fumador

Una muestra del stress que dejar de fumar provoca en algunas personas

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