Algunos ex-fumadores
Hay ex-fumadores que no dejan fumar en su casa. También los hay que no permiten fumar a su alrededor aunque no estén en su casa. Hay ex-fumadores que no dejan fumar a nadie en ningún lugar, ni siquiera en los lugares en los que ellos no están. También hay ex-fumadores que hacen proselitismo y recomiendan dejar de fumar a todo bicho viviente, incluidos no fumadores. Lo peor es que hay toda una raza de ex-fumadores que reunen todos esos defectos al mismo tiempo. Éstos son la excusa perfecta para emplear el método Ludovico.
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5 comentarios en “Algunos ex-fumadores”
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Como pena añadida al hecho de tener que dejar de fumar está el que la gente pueda considerarte un ‘exfumador’. ¡Nunca! ¡Eso nunca! Un buen fumador, como un buen torero, siempre es lo que es. Nunca es ‘ex’. El ‘ex’ se queda para los mediocres -ya sean fumadores o toreros-.
Yo no soy un ‘exfumador’ y quien así me llama me ofende. Yo soy un ‘fumador retirao’. Y no por voluntad propia sino, porque la vida da muchas cornadas y, a veces, es muy puta y te deja ahí, tirao en medio de la plaza con una cornada en el corazón.
No hay nada peor ke ser converso…De lo ke sea. Golpe de conejo les aplicaba yo ipso facto.
[...] ¿Alguien ha visto el programa de Cuatro “Soy lo que como“? Está hecho a la medida del Ministerio de Sanidad. Lo malo es que a los únicos que miden son a los voluntariosos participantes. Les miden, les pesan… A ellos y a su frigorífico. “Esto fuera, esto ni se te ocurra, esto es pecado, esto mata, esto te deja ciego…” En el programa que vi, mostraron a la madre una simulación por ordenador para ver en qué se convertiría su oronda hija de seguir comiendo esas porquerías que ella le daba. Se puso a llorar. He de reconocer que, hace ya algún tiempo y aprovechando que tenía por alumnas a tres médicos forenses, tuve tentaciones de pedir que me dejaran presenciar alguna autopsia de algún fumador irredento y observar sus pulmones directamente. En vivo, en un muerto. Nada de simulación por ordenador. Realidad, por favor, tope realidad. Método Ludovico o terapia de aversión lo llaman. Pero ni por ésas dejo yo esto. Todo lo contrario. Sirva como ejemplo que, cuando estaba viendo el programa de Cuatro, me dieron ganas de apagar el televisor, dar un viaje a la cocina, zamparme la caja de seis donuts que había comprado esa tarde y, luego, fumarme dos paquetes de cigarrillos. [...]
me gusta que me llamen ex-fumador, asi me recuerdan lo que fui, aparte de que siempre seré un ex fumador, por haber fumado 32 años y creo que nunca seré un no fumador, ahora llevo 22 meses y creo tenerlo superado pero como digo soy un ex fumador
jaja que extraño que pongas el método Lodovico como salida, siendo que Alex Delarge terminó más loco de lo que estaba y luego volvió campante a lo mismo (en la pelí) si nos basamos en el libro hmmm la verdad que podría ser! =P estaría probarlo en algún emo o algo por el estilo. Suerte!