Modelos matemáticos

Fumador Ayer nos contaban en El País que un grupo de investigadores aburridos han dedicado su precioso tiempo a diseñar una fórmula matemática que predice las probabilidades de fracaso de las personas que intentan dejar de fumar. No, señores, no. No miden las probabilidades de éxito, sino las de fracaso. Ahí, ahí… dando apoyo moral… Los encargados del estudio pertenecen al Instituto de Matemática Multidisciplinar de la Universidad Politécnica de Valencia, cuyo director es Lucas Jodar. Nos ahorraremos juegos de palabras con el apellido del señor director, así como conocidos latiguillos con su nombre de pila.

Para el mencionado cálculo de probabilidades, además de variables como el sexo -no aclaran si se están refiriendo a la condición orgánica o a la frecuencia con que el sujeto estudiado disfruta del placer venéreo-, la edad, las características físicas, el tiempo de consumo de tabaco o las enfermedades de la persona, emplean otros indicadores más específicos como el tiempo que el fumador tarda en encender el primer cigarrillo por la mañana, o si el fumador cuando se levanta por la noche para beber agua o al ir al cuarto de baño echa mano al paquete de tabaco. Durante los últimos años yo debía tardar 2 minutos en encender el primer cigarrillo desde que me levantaba de la cama, aunque he de confesar que anteriormente ni siquiera esperaba a levantarme y me lo fumaba tumbadito y calentito en la cama, pero la ‘doctora de mi corazón’ me lo prohibió por razones más que comprensibles. Respecto a fumar sentado en la taza del water, he de decir que es uno de los mayores placeres que hay en este mundo, y quien no haya fumado nunca no lo podrá entender. Además, en algunas ocasiones es muy recomendable hacerlo para disimular olores. Lo más divertido de este estudio es que todas esas variables las introducen en un modelo matemático llamado ‘modelo de Cox‘, que no suena a otra cosa más que a tos de fumador. Es genial lo de estos investigadores.

De todas formas, estoy por llamarlos y proponerles una variable más: la escritura de un blog nostálgico del tabaco es fatal para dejar de fumar con garantías. Y es que, últimamente, muchas personas, agoreros ellos, me vaticinan seguras recaídas por culpa de esta vena melancólica-tabaquil mía. En fin…

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