Zona de fumadores
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Para los agoreros que prevén que el blog matará a los medios “tradicionales” de periodismo:
http://www.arcadi.espasa.com
Para Anxo Otero, Chicago
Josh Wolf, blogger, en una cárcel de California por negarse a entregar un vídeo donde aparecen, supuestamente, las pruebas de un delito. Invoca que sus garantías han de ser idénticas a las de cualquier periodista. El juez le responde que ese asunto ni siquiera puede plantearse porque no hay ley en el Estado que conceda esas garantías a los periodistas. Un Estado muy razonable. El uso de fuentes anónimas puede ser imprescindible para dar a conocer la verdad. Pero conlleva un riesgo: el periodista puede ir a la cárcel. Un riesgo, chicos. Se añaden a los Haití, Bagdad o la banlieue. Los compromisos éticos de los periodistas son dos: contar la verdad y proteger la identidad del que la revela, si así se establece. No creo que en ese pacto tengan que intervenir los poderes públicos ni que el periodista respecto de la comisión de un delito, haya de tener privilegios que no tiene cualquier ciudadano. Por el contrario, ha de asumir que el silencio tiene un precio y que puede tener que pagarlo. La bloguería y asociados, que tanto interés tienen por hacer periodismo, deben conocer los riesgos y no pedir tiritas. La cárcel es un lugar interesante para la práctica del periodismo 4.0.
http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=6376423