El ansia
No sé por qué pero, últimamente, sólo puedo ver mi futuro así, como el de Julián Palacios, así de irremediable. Y ese futuro se ubica justo detrás, bastante atrás, del puto ansia por buscar y no encontrar el momento de llevar a cabo la osadía de dejar de fumar. El puto ansia. Al menos ahora he encontrado una fantasía a la que agarrarme, la fantasía de que una rica farmacéutica me pague una pasta por servirla de cobaya y (d)escribirlo aquí, qué cojones. Sería un consuelo. Sí, me vendo. ¿Qué pasa? Yo también tengo un precio. Unas se anuncian para encontrar pareja de baile, y yo para poder bailar con el mono. Con una condición, claro: que yo le lleve a él. Tick, tick, tack… tchasss…
Por cierto, hablando de Camera Cafe, este camarero es de puta madre.
Comentarios
Un comentario en “El ansia”
Haz un comentario



Fíjate, fue poner el anuncio y ¡encontrar pareja! A la que sepa de un mono facilón, te lo envío ;-)