Política, periodismo y desinformación

Dos frases en el editorial de El País de hoy que dan que pensar: 

Por controvertida que haya podido ser la elaboración de la ley [antitabaco] y complicada su plasmación, la idea de adoptar medidas para restringir el consumo de tabaco cuenta con el apoyo de 8 de cada 10 ciudadanos.

La ley sigue siendo vista como un ataque al consumidor y no como una defensa del derecho a la salud de todos.

O en El País se inventan esas afirmaciones, o en España hay mucho masoca. Me inclino más por lo segundo, incluso a pesar de los bailes de números que se producen en la prensa acerca del número de personas que han dejado de fumar, reducción de la población fumadora… etc. Veamos otra noticia que, sobre el mismo tema, aparece en 20 minutos:

Sólo 190.835 españoles han apagado definitivamente el cigarrillo en los últimos tres años, según la última Encuesta Nacional de Salud 2006 del INE. Hoy, el 29,9% de la población mayor de 16 años (11.142.635 personas) fuma, cuando en 2003 los adictos a la nicotina eran el 30,9% (10.951.800), un punto más. Un descenso muy bajo teniendo en cuenta que en el último de los tres años analizados (de 2004 a 2006) estaba en vigor la ley antitabaco.

Si nos fijamos en las cifras absolutas, al contrario de lo que interpreta 20 minutos, realmente el número de fumadores se ha INCREMENTADO en 190.385. Otra cosa es que, evidentemente, en términos porcentuales haya descencido el número de fumadores y que existe una importante diferencia entre hablar de un descenso (o aumento) del número de fumadores y hablar del número de fumadores que lo han dejado. Para estropearlo un poco más, comparan las cifras del INE con las del CIS cuando ambas se refieren a periodos distintos:

En cambio, una reciente encuesta del CIS, dependiente del Ministerio de la Presidencia, cifra en 756.000 los fumadores que lo habían dejado sólo en 2006, el primer año de la ley antitabaco, una diferencia de más de medio millón entre ambos estudios.

Es decir, el CIS se refiere únicamente al 2006 mientras que el INE lo hace respecto al periodo 2004-2006.

Volviendo al editorial de El País de hoy:

El Ministerio de Sanidad estima que en todo este tiempo [desde la entrada en vigor de la ley antitabaco] cerca de medio millón de personas ha dejado de fumar, es decir, más del 30% de la población adicta.

Cogiendo como referencia -orientativa, lo sé- el número de fumadores del 2003 según INE (10.951.800), un 30% son 3.285.540 personas. Sin comentarios.

También hay señalar que el Ministerio de Sanidad y el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo dan mayor credibilidad a las cifras del CIS (dependiente del Ministerio de Presidencia) que a las del INE (a quien el “ministerio sanitario” encargó el estudio), como no podía ser menos:

Desde el Ministerio de Sanidad, que encargó el informe al INE, aseguran que estos datos “no son ni buenos ni malos”, ya que no se pueden comparar con los de la encuesta anterior del INE de 2003, “porque en esta última ha cambiado la metodología y son diferentes”.

Para el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo el resultado de la encuesta es “imposible” ya que lo normal es que “el número de fumadores baje un punto anual” y toma como buena la del CIS.

El INE, por su parte, confirma que ha cambiado la metología para elaborar esta última encuesta, lo que puede haber alterado “mínimamente” los datos. “En 2003 permitíamos las preguntas ‘proxi’, es decir, que una esposa respondiera por su marido, ahora sólo hemos aceptado las respuestas del propio entrevistado”.

Por otro lado, la semFYC (Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria), ha publicado otro estudio:

La ley antitabaco parece perder fuerza disuasoria: mientras que en 2006 el 36% de los españoles había intentado por estas fechas dejar el tabaco, en lo que va de año este porcentaje ha bajado al 20%, según datos de una encuesta realizada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) a más de dos mil fumadores y no fumadores que han pasado en el último año por el centro de salud. Sin embargo, un 20% de los fumadores encuestados afirman que haberlo conseguido desde enero de 2006.

Destacar el importante sesgo que supone entrevistar a personas que ”han pasado en el último año por el centro de salud”. Entre otros datos que señala esta encuesta están los siguientes:

El 66% de los que han intentado dejar el tabaco este año no han aguantado ni una semana sin fumar. Entre ellos, el 31% no consiguió superar un solo día sin volver a consumir tabaco.

La ley antitabaco ha sido un acierto para la salud según el 82% de los no fumadores consultados. Una cifra que baja al 16% cuando se pregunta al grupo de los fumadores. “Los que fuman han dejado de ver el lado positivo de la ley. Cuando se les formuló esta misma pregunta el año pasado, el 62% dijo que la norma era un acierto”, asegura el doctor Asensio López, coordinador de la Semana sin Humo.

Lo de siempre, los políticos haciendo política, los médicos a lo suyo y, mientras, los ciudadanos desinformados.

Comentarios

5 comentarios en “Política, periodismo y desinformación”

  1. Raül Hernàndez el 27/May/2007 00:00

    La ley antifumadores, además de traer toda esta serie de mentiras estadísticas, se puede analizar desde otros prismas.
    A mi modesto entender, el fondo de la ley se dibuja sobre un entramado de aspectos económicos. Se hace porque prepara el terreno de otras medidas. Por ejemplo, sería interesante analizar si ha habido reducciones significativas de contratos (temporales y precarios: esto es Ejjjpaña, casi ná) de personal de limpieza en empresas como RENFE desde que no se puede fumar en los trenes y estaciones (por aquello de que los guarros de los fumadores ya no podemos ensuciar tanto como antes). Y no nos extrañe que, con el clima preparado, se sigan adoptando nuevas medidas, verbi gratia la negativa de la sanidad pública a tratar enfermedades derivadas del tabaco (por aquello otro de que si nos ponemos malitos es por nuestra culpa). Por último, estaría bién contrastar esta entusiasta manipulación mediática con la reacción posible en caso que se decidiera sacar adelante otra clase de medidas favorables a la salud colectiva. Quiero decir: imaginemos que se prohibiera la circulación de vehículos de motor en las ciudades, excepción hecha del transporte público y los servicios de emergencia. Ello implicaría mucha menos contaminación atmosférica y acústica, y mejoraría la calidad de vida de los habitantes. Me jugaría una cena a que los periódicos, opinadores, analistas políticos, demagogos y similares pondrían de stalinista para arriba al que lo propusiese. Igual que hizo la señá Rita de Valencia cuando se quiso restringir el uso de material pirotécnico a los niños durante las pasadas fallasu, por ejemplo y en otro orden de cosas.

  2. A.B. el 27/May/2007 14:29

    El problema no es que las cifras sean correctas o no. El problema es esa obsesión por justificar las leyes con sus (aparentes) resultados, que son inmedibles. Las leyes deben justificarse por su moralidad. Todas las cifras que se puedan dar sobre el impacto de la ley antitabaco son, si no falsas, al menos sí amorales. No me interesan.

  3. Adrian el 27/May/2007 19:49

    Prohibir fumar en lugares públicos sería la mejor medida para proteger la salud de los empleados de bares, cafeterías, restaurantes, discotecas, etc. Es una verguenza que tengan que trabajar 8 horas al día en un ambiente irrespirable, y con incontables riesgos para la salud, por la única razón que tienen que pagarse la comida y el alquiler.

    Ojalá se prohiba fumar en lugares públicos en España, tal y como ya se ha hecho en Francia, Italia, Escocia, Irlanda, Malta, y a partir del 1 de julio, en Inglaterra. Como siempre, España el último de la cola.

  4. A.B. el 1/Jun/2007 19:17

    Una duda: ¿por qué utilizas como referente de “la población adicta” la población de fumadores? ¿Qué criterio se puede usar para decidir quién es adicto y quién no? ¿Hay alguna estadística de adictos?

  5. Extrujado el 1/Jun/2007 19:44

    Buen matiz, he sobreentendido que los fumadores somos adictos en mayor o menor grado. ¿Que puede que haya fumadores que no son adictos y que no formen parte de ese matizado colectivo? No lo dudo, pero las cifras no creo que cambiaran en exceso. Sin embargo, el 30% del que habla El País me parece claramente exagerado en cualquier caso y no se sostiene.

Haz un comentario