Yo he venido a hablar de tabaco

Francisco Umbral no fumaba y se ha muerto.

El tabaco (1994):

La España real es de tabaco negro y tos trascendental. A ese español que tose y calla, que lo dice todo en una tos, porque los palabrones de la política le han robado las palabras, a ese español atónito, godo, mísero, árabe, cachicán de su pobreza, le han subido el tabaco.

Sólo fumadores (1996):

Yo soy un colillero que ando por los bares y los ceniceros buscando colillas con rodete de carmín y me fumo la colilla porque sabe a beso de desconocida.

Fumar o no fumar (1997):

No fumo, pero me gustaría besar a la fumadora.

Yo, fumador pasivo (1997):

Las mujeres más bellas del mundo se están viendo abandonadas de sus amantes, novios, maridos y concuernos por el vicio de fumar. Yo me ofrezco para fumador pasivo de alguna supergachí porque soy ecuánime, equidistante, objetivo e imparcial. No me importa que fume incluso en la cama, porque tiene que haber cama.

Fumar o no fumar (1999):

Estoy por decir que Bogart lo único que tenía de actor es que fumaba bien. Y que se ligó a Lauren Bacall.

Aznar se fuma un puro (2002):

Aznar, aunque es fumador de puro, prohíbe fumar en los consejos por no molestar a los ex fumadores o gente que no ha fumado nunca. Cuando preside Rajoy, por ausencia del jefe, el vice saca su puro churchilliano y se abre la veda del tabaco. Así, unas sesiones, o sea, son límpidas de sol velazqueño y otras son confusas y emboscadas en humo.

La ruta del tabaco (2003):

Aparte los muchos peligros que amenazan la quebradiza existencia humana, el hombre necesita de un veneno mortal como el que llevaban los grandes reyes antiguos en un anillito del dedo meñique. Disponer de la propia muerte es disponer de la propia vida.

Gordos y fumadores (2003):

Ningún hombre llega a nada si no empieza a fumar a tiempo. Yo no empecé nunca y por eso no he llegado a nada.

Elogio estético del tabaco (2003):

Sin tabaco no habría galanes como Humphrey Bogart o Gary Cooper. Sin galanes como éstos no habría película, sin película no habría cine y sin cine no habría penumbra donde meter mano a la novia los domingos.

Tabaco y alcohol (2004):

A nuestro compatriota le dicen que fumar es malo para la salud, y de mal gusto, se lo presentan como un vicio nacional. Entonces le sale el torero que lleva dentro y hace del tabaco un asunto de vida o muerte, pero de vida o muerte del toro, naturalmente, ya que él ha fumado toda la vida y nada. Se conoce que los toros fuman demasiado de lo que les da el ganadero y por eso echan sangre por la boca. En las clases populares es aún más ensañada la pelea y el que deja de fumar empieza a parecer mariconzón, como dice Fidel Castro.

Tabaco pobre (2004):

El tabaco da cáncer, pero a los pobres más que a los otros. El tabaco es selectivo, o bien ensañado y pecaminoso. Mata a los pobres y alegra la larga vida de los fastuosos con un puro. Esto está demostrado sociológicamente y es lo que indigna a todo el roperío de la pobreza con humo del fumaque que mata. Mientras las cosas sean así la OMS ya puede seguir pasándonos avisos a los tiesos y a los del tabaco pobre. Aquí se muere el que se tiene que morir, porque el ateísmo es una forma difícil de vivir.

Fumata blanca (2005):

La fumata blanca del Vaticano es el humo del Espíritu Santo que allí abajo se lo están guisando como paloma. La fumata negra es como si Dios Padre se hubiera sentado a fumarse una pipa mientras los cardenales deciden quién le va a representar a El en la Tierra y ante los embajadores del Tercer Mundo, que todavía huelen a tribu y asesinato de Dios, o sea al sudor de la sombra de Caín.

Rajoy se fuma un puro (2005):

Estuve toda la noche observando a don Mariano a distancia y aprendí cómo se puede asustar al enemigo con señales de humo de puro, burlándose luego del nacionalcapitalismo con el detalle financiero de apagar el puro para hablar y guardárselo para luego. Con el techo blasonado de bajorrelieves de humo dorado se dicen cosas más importantes o más insolentes. Pero lo más detallista es volver a encender la colilla y fumársela con apetito y estilo ferroviario. El primer alarde es para acollonar a los mandas y el segundo para dar un corto de lo que es un obrero cabreado con una colilla de puro.

Comentarios

2 comentarios en “Yo he venido a hablar de tabaco”

  1. creditos el 28/Ago/2007 12:58

    Umbral y su opinión omnisciente

    Frases que, pronunciadas en un programa de Mercedes Milá, añaden luz la personalidad del fallecido Francisco umbral.

    “…y por lo tanto yo estoy dispuesto a levantarme y a abandonar la mesa porque yo he venido aquí a hablar de mi libro y no a hablar de lo que opine el personal, que me da lo mismo, porque para eso tengo mi columna y mi opinión diaria.”
    “Es que pasa el tiempo, se acaba el tiempo, entra la publicidad, entran unos vídeos absurdos que todos hemos visto ya, y no se habla de mi libro. Pues entonces, ¿a qué he venido yo aquí? Yo, cuando voy a una televisión, es que me pagan, porque yo no vengo a las televisiones como un paria, ¿comprendes?, gratuitamente.”

    Está claro que le importaba un bledo la opinión de los demás, su opinión era la única verdad.

    Carlos Menéndez

  2. Mondo Gitane el 29/Ago/2007 08:41

    Bah, Umbral molaba, pese a no fumar. Y hasta que empezó a publicar en el Inmundo.
    Lo de mi libro es la rehostia, algo puro y cristalino, como los brazos de los niños vietnamitas vacunados de Apocalypse Now.
    QEPD

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