Aislamiento
Hay quien necesita aislarse para según qué cosas: meditar, hacer política, relajarse, ver una película o, incluso, dejar de fumar… ¿Hay cosas que solamente se pueden hacer si uno se aisla? Yo diría, más bien, que hay quien solamente puede hacer esas cosas en soledad. También los hay que se recluyen en comunidad: un cine, un partido político, un centro de desintoxicación… Pero también hay quien logra hacer todas o algunas de esas actividades rodeado de movimientos y voces ajenas incapaces de distraerle de su objetivo aún viendo y oyendo todo su entorno.
A los dos primeros tipos de personas no debemos importunarlos. Están en un lugar al que sólo ellos puedan acceder. Se meten en una burbuja. No pretendas pinchársela ni sacarlos de ahí. Te pueden sacar a ti… los ojos. Desviar la atención del anacoreta con cualquier cosa, por nimia que sea, les puede llegar a irritar profundamente. Parece comprensible. Otro problema sería cuando esa especie de asceta pretende meditar, hacer política, relajarse, ver una película o, incluso, dejar de fumar, en lugar público y sin molestia alguna… En este caso, exigir a quien le rodea que le dejen realizar esas actividades sin oir el murmullo de la gente, escuchar opiniones contrarias o ver gente fumando que le tiente, no parece estar entre sus derechos. Pero esto es, como digo, otra historia.
Dicho todo esto, un experimento para un programa de televisión en la BBC muestra los efectos de un aislamiento total de seis voluntarios viviendo 48 horas en unas habitaciones vacías, a oscuras e insonorizadas. Tres de ellos, además, con gafas que les impedían ver (¿no estaban ya a oscuras?) y una especie de manguitos en los brazos que mutilaban su sentido del tacto:
Dos de los encerrados pasaron la mayor parte del tiempo durmiendo, aunque en el resto de los casos, los efectos del encierro no tardaron en aparecer. Una de las jóvenes, por ejemplo, llegó a convencerse de que las sábanas de su cama estaban mojadas, aunque ella misma comprobaba que no era así. Tres de los participantes sufrieron además graves alucinaciones visuales y auditivas (veían serpientes, cebras o montañas de ostras, según el caso) y, en general, todos comenzaron a pasear intranquilos por la habitación a partir de la segunda jornada.
Comentarios
6 comentarios en “Aislamiento”
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Sin los ojos cerrados y el tacto prohibido, el naufrago (Tom Hanks) ya mostró los desatinos con Mr Wilson XD
El aislamiento enajena. Ya lo creo. Muy bien traídas las comparaciones, Extrujado. Qué pluma la suya.
soy un australiano octagenario, Un bambino bartok casi, ke busco una relacion seria con un fumador muy activo, te comere hasta los bronquiolos, kissess
Pues para ser australiano y octogenario, me suena tu cara.
a mi tambien…
y pensaba que eras nonagenario.. veo que la vida se ha portado bien contigo en este casi medio año..!