Tercera reunión con mi equipo

Antecedentes:

Tercera reunión con mi equipo multidisciplinar, primera tras dejar de fumar. Llego a la sala de espera donde hay un matrimonio bastante mayor esperando. Al verlo, automáticamente, recuerdo lo que anoche leí a Amparo:

Lo mejor de ir al psiquiatra es no tener que saludar a los que hay en la sala de espera. Sólo con balancearse en la silla mientras se silba “El resplandor” se consigue ampliar el espacio de seguridad.

Decido poner en mis cascos unos rezos musulmanes* a volumen suficiente para que el matrimonio pueda escucharlos. Con un poco de suerte a lo mejor piensan que soy un terrorista islámico a punto de inmolarse y salen corriendo (al menos en el autobús me suele funcionar para encontrar asiento libre). El marido no deja de dar paseos por todas las salas de espera de la planta. Ella empieza a ponerse nerviosa, ya no sé si por la música de los rezos o por los paseos del marido. Le llama una, dos, tres, cuatro veces, diciéndole que no se vaya lejos, que P. estaría a punto de llamarles. Y efectivamente, P. sale de su despacho y…

—¿Extrujado?
—Salam aleikum, P.

La señora da un respingo en su silla. Notando su mirada asustada, entro en el despacho descojonándome de risa.

—¿Qué tal? ¿Has dejado de fumar?— me pregunta P. con una cara de expectación que hacía años no veía.
—Sí, claro.
—¿¿¡¡No me digas¡¡??
—Ah, que no te lo esperabas…
—Bueeenooo, es que… como…
—Vaya confianza tenéis en el paciente.
—Bueno, ¿y qué tal estás?
—Estupendamente.
—¿Te está costando?
—Nada.
—¿En serio?
—No.
—¿Eh?
—Que sí, en serio.
—Bueno, cuéntame cómo has pasado estos días.

Le cuento que mi nivel de ansiedad era nulo o practicamente nulo. Si acaso, el nivel de ansiedad normal en un desequilibrado como yo. Le digo que el primer día estaba hecho polvo por haber dormido bastante mal la noche electoral porque los míos perdieron como siempre, y porque al día siguiente iba a dejar de fumar y no podía dejar de pensar en qué demonios podría escribir en el blog para tan magno acontecimiento. También le cuento que el cuarto día pude tener algún malestar vespertino que se solucionó con la ingesta de alimentos durante cuatro horas consecutivas. Una merienda-cena de las de verdad.

—Uy, uy, uy… vamos a pesarte. A ver… a ver… has engordado ocho…cientos gramos desde el día 6.

P. no tiene más remedio que felicitarme, decirme que lo estoy haciendo bastante bien y que según los tests estoy fenomenal, pero que no baje la guardia y bla, bla, bla.

—¿El blog te ayuda o…?
—No lo voy a dejar—
le digo anticipándome.
—Es que si te recuerda al tabaco…
—¡¡¡Que no lo voy a dejar!!!
—Vaaale.

Bajamos al despacho de M. donde P. me presenta una vez más como “el chico del blog, ¿recuerdas?”. P. le cuenta lo hablado arriba:

—¿Pero el blog te ayuda o te recuerda al tabaco?— me repite M. —Es que eso…
—Mi blog me recuerda la cantidad de fundamentalistas sanitarios que habita este mundo. Además, mi blog es por y sobre el tabaco —
P. y M. ponen caras de escandalizarse— y también sobre este menda que está tratando de dejar de fumar.
—¿¿¿Haces apología del tabaco???
—Sí—
contesto sin vacilar.

No salgo de mi asombro por la pregunta. A partir de ese momento se entabla una discusión sobre recurrentes temas de tabaquismo, sanidad…

—Bueno, si no vamos a discutir. De lo que se trata es de que no fumes.
—Eso ya lo hago. Ahora dame las pastillas para mi monito.

Me extiende la receta para un mes y me cita para finales de abril.

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*Los rezos musulmanes forman parte de la banda sonora de Cometas en el cielo, película con defectos pero muy recomendable.

Comentarios

7 comentarios en “Tercera reunión con mi equipo”

  1. Amparo el 19/Mar/2008 23:57

    Dile a P de mi parte que si abandonas el bloc y por asomo sospecho de su influencia, montaré una concentración en la puerta de su consultorio con autocares venidos de toda España. Queda avisado el mameluco.

  2. lamarde el 20/Mar/2008 18:11

    ¿Y no te ha hundido el que tu multiequipo no te lea?

    El resplandor de Amparo, genial.

  3. Extrujado el 20/Mar/2008 18:28

    Estoy acostumbrado a que la mayoría de la humanidad no me lea. Allá ellos.

  4. socioapatia el 20/Mar/2008 19:07

    Aún no entiendo por qué carajo intentas dejar de fumar. ¿Salud, dinero o amor?

  5. Extrujado el 20/Mar/2008 19:28

    Por amor. ¿Cuando me presentas a tu ex-?

  6. patricia el 24/Mar/2008 02:36

    Escribo por si es que en verdad te leen P. y M., yo intenté dejar de fumar en forma radical decenas de veces y lo único que conseguí fue engordar. Pero como debía dejarlo sí o sí, por mi aliento entrecortado y hasta cierto punto también por mi economía (es que soy casi pobre), me plantee una pseudo estrategia y me puse límites: No fumar mientras caminaba, ni durante una actividad. No fumar por las mañanas enseguida de despertar, no fumar inmediatamente luego de lavarme los dientes (me los lavé más seguido además). No quedarme por la noche a fumar, sino irme a dormir. No fumar en la cama… y así. Finalmente se hizo fácil ya no hacerlo.
    Lo extraño, pero no tolero el olor, y de intentar una pitada me provoca ardor al aspirar.
    Creo que dejarlo de una vez es una locura.
    Pero de todas formas, suerte.

  7. Mondo Gitane el 24/Mar/2008 09:12

    Amparolandsociata, qué es un bloc?

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