Tributo a Max Klinger (M*A*S*H)
Klinger era aquel tipo de nariz aguileña que se disfrazaba de mujer para que le tomaran por loco y le echaran del ejército. Klinger también era un gran aficionado a fumar grandes cigarros (hoy le bastaría con eso para conseguir su objetivo). En un episodio de MASH, Klinger decía:
Un buen cigarro es como una chica bonita, con un gran cuerpo, y que además sabe los resultados de Liga de Béisbol.
En otro episodio en el que se había disfrazado de mujer embarazada alguien le dijo:
“No es de mi incumbencia, Klinger… pero… ¿crees que deberías fumar en tu estado?
Música: I feel pretty (West Side Story), por Sarah Vaughan.
Cuarta reunión con mi equipo
La visita de hoy no me da para escribir nada. Además, siguen sin leerme. Ya no sé ni para qué voy.
Enhorabuenallevas50díassinfumar, tuniveldeCOenaireespiradoescero, sólohasengordadounkilo.
Y lo que es peor, ni siquiera me apetece meterme con P. ¿No es terrible?
Abstemio
Abstemio, s. Persona de carácter débil, que cede a la tentación de negarse un placer. Abstemio total es el que se abstiene de todo, menos de la abstención; en especial, se abstiene de no meterse en los asuntos ajenos.
Diccionario del diablo, de Ambrose Bierce.
El pobre Rodrigo de Jerez
A Rodrigo de Jerez le salió todo mal: Partió en la Santa María, junto a Colón, rumbo a Las Indias, mas sólo consiguió llegar a América. A Europa regresó en La Niña fumando unas hojas secas, tal y como había visto hacer a los nativos de la isla de Guanahani. Al verlo regresar con esos humos, la Inquisición le encerró durante siete años, a pesar de lo cual, y como todos sabemos, fumar se hizo costumbre en el viejo continente. Para más inri, Rodrigo de Jerez tenía una esposa:
… a Rodrigo de Jerez, que se trajo un alijo en La Niña, le empuró La Santa Inquisición. ¿A quién se le ocurre echar humo por la boca en la puritana Ayamonte de 1492?. Sin embargo , y esto lo omiten los cronistas, mayor oprobio que la delación que le entregó al Santo Oficio fue que su mujer difundiera entre el vecindario que, entre el fragor de los viajes y la mordedura de los años, el robusto de antaño se le había trocado en panetela.
Lo contaba el otro día el cocinero y gastrónomo Abraham García.
Nos queda un consuelo pensando en el pobre Rodrigo: en el fondo tuvo suerte de vivir en aquella época. De haber vivido en la nuestra, de aquel viaje no habría regresado y le habrían abandonado en parecidas latitudes. Digamos en… Guantánamo.
Reposición con propina
Repongo una de las escenas que hace mayor y mejor apología del tabaco en el cine moderno, pero esta vez acompañada por una cita de Groucho leída en el blog de Harpo.
Envidio a los profesores de tenis. No se me ocurre mejor forma de ganarme la vida que tener al otro lado de la red a una chica de 18 años con todos sus pertrechos agitándose de arriba abajo. Sobre todo si mi mujer está fuera de la ciudad.
Alberto Montt

Alberto Montt, ilustrador.
Tos
Estos días ando con el tiempo justo a mediodía y tengo que comer en la única cafetería que me pilla de paso y que tiene sandwiches rápidos y decentes, con la casualidad de que es de las poquitas que hay en toda la ciudad para no fumadores. Está medio vacía, claro. Pues hoy, estaba yo comiendo mi sandwich primavera tan tranquilo y en eso que, por las prisas —valga la contradicción— me atraganto. Para no toser encima de las patatas fritas, ladeo la cabeza hacia mi derecha y veo a una chica que está fumando a escasos dos metros. Entre tos y tos, me río. También entre tos y tos, pienso que el tabaco nunca me ha provocado tos (salvo cuando lo he dejado), que vaya mierda de sandwiches y qué peligroso es el pan tostado. Una camarera advierte a la chica que está prohibido fumar y ella apaga el cigarrillo. Pero yo sigo con mi tos. No hay forma de despegar de mi faringe la miga del puto sandwich. Miro a la chica. Ella lee el periódico con la cabeza demasiado inmóvil. Creo que está mirando el periódico para no mirarme a mi. Sigo con mi tos, doy un trago a la cerveza y, por fin, se me pasa. Santa cerveza, mierda de sandwiches, puto pan tostado. El resto me lo como amargado preguntándome si esa pobre chica se estaría sintiendo culpable por una tos de la que no era responsable. Mierda de ley.

Adivina qué será lo último que prohiban vender en esta tienda.
El paquete extrujado

Estigma del bolsillo trasero derecho de mi pantalón vaquero.
Lo guardaré cual sábana santa.
Arqueología
Unos restos arqueológicos hallados hoy en una zona cercana a Atapuerca (Burgos) revelan la existencia de una antiquísima pero avanzada cultura en la que se acostumbraba a regalar tabaco durante la celebración de los ritos nupciales. El arqueólogo ucraniano autor del descubrimiento se ha mostrado perplejo por la antigüedad de los restos (1997) así como por la procedencia geográfica original de los mismos (Dénia, Alicante).
Algunos científicos consultados están convencidos de la relación entre este hallazgo, la ley antitabaco y la costumbre actual de obsequiar a los invitados de las bodas con agua de colonia en extraños envases spray.
Canciones para no dejar de fumar: Con el alma en los labios
Te quiero yo tanto que nunca he podido
llegar a explicarme cuál es la razón.
Enrique Bunbury




