Las llaves

Termino la clase. Voy al despacho de administración a buscar las llaves para cerrar el aula, pero las llaves no están en su cajón.

—¿Dónde están las llaves?— pregunto.
—Las tendrá Elena, que habrá ido a fumar al aula de teórica— me contestan todas al unísono.

Aprovechando que está de pie, Raquel me acompaña al aula de teórica a buscar las llaves. Intenta abrir la puerta pero está cerrada con llave.

—Ah, pues no está, qué mal pensadas somos— dice.
—¿No habrá cerrado por dentro para que nadie la pille fumando?— pregunto.

Raquel no me hace ni caso, pero cuando nos estamos volviendo, oímos que alguien abre la puerta desde dentro. Es Elena que sale del aula hablando por el móvil.

—¿Lo ves? Se había encerrado para que nadie la molestara mientras hablaba— dice Raquel.

Raquel vuelve a su despacho y yo espero a que Elena cierre y me dé las llaves mientras continúa hablando por el móvil. De forma rápida y con un gesto extraño en su mano me entrega el llavero, pero no logra evitar que vea la colilla apagada entre sus dedos.

Comentarios

4 comentarios en “Las llaves”

  1. Baxter el 10/Abr/2008 12:17

    En una replica de un post de Joselito en el foro del Quito, afirmas que no eres partidario de dejar de fumar sufriendo, como si fuera una opción que tu no tendrás.
    Claro que eso se puede decir sin definir el sufrimiento.
    ¿Sufres cuando ves a Philip Marlowe fumarse un cigarrillo con los ojos cerrados? :

    http://es.youtube.com/watch?v=CNroEhOQXi8

    Me ha sonado a cuento de hadas y niño valiente. Y con esto no quiero darle la razón a Joselito, no me confunda usted, que una cosa es la recreación tonta en el llanto fácil, y otra el aquí no pasa nada.
    Después de 4 meses / 20 semanas / 143 días / 3.444 horas / 206.651 minutos / 12.399.110 segundos sin fumar no pretendo que mi experiencia sea igual a la tuya, pero de hay a pensar que esto es Jauja(¿Concretamente que es esto de Jauja?) pues que no.

    Me sorprende ver como has planteado el plan: dejaras de fumar sin sufrimiento alguno, y de no ser así, volverás a buscar a Lucky por las estaciones de autobús ,de madrugada, para finalmente sorprenderla con otro, ¿ que pensabas que hacia mientras no contestabas a sus llamadas?.

    En fin, viva el mundo feliz.
    Un saludo y sigue asi o de cualquier otra forma, (pero sin fumar a ser posible)

    Baxter

  2. Extrujado el 10/Abr/2008 15:33

    No te voy a decir que no me ha apetecido (apetecido de apetecer de verdad, monazo) un cigarrito más de una vez y más de dos. Y si me fijo en alguien fumar, me da mucha envidia. Dejo de mirarlo y santas pascuas. Pero de ahí al sufrimiento casi constante, al casi arrepentimiento… en definitiva, de ahí al derramamiento de lágrimas, de hacer una escenita como las que tú ya sabes… hay un trecho muy muy gordo.

    Sí, yo creo que esto está siendo jauja o casi. Así lo siento, y no es cuento de hadas. ¿El cuento del niño valiente? Es que no es tan valiente al ser las cosas tan fáciles como suelo contar, ¿no? O sea, que no. De lo contrario hoy hubiera puesto un post gigantesco porque cumplo un mes. Ha llegado el día 10 y ni me he enterado, lo juro. Incluso tres de los últimos siete días se me ha olvidado tomar la pastilla del desayuno. Es lo que pasa y así lo cuento y califico.

    Ahora bien, igual de fácil podría ser volver a fumar.

  3. Anónimo el 10/Abr/2008 18:00

    ya que extrujado ha tenido el buen gusto de no decir nada sobre mi, no te contestare aqui baxter; si te das un paseo por un bonito valle de perú..quizas

    anonimo si, pero igual sabes quien soy

  4. lamarde el 10/Abr/2008 22:47

    Cuidado con esa desmemoria mañanera, no olvides las pastillitas, que aún estás tierno. Por cierto, ¿seguro que la que fuma a escondidas se llama Elena? ¿no será Susana? ;-)

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