Me voy al cine
La entrada cuesta un huevo y parte del otro, está en las afueras, a las que llegas en avión, en un lugar apartado, al que no se puede llegar ni en tren, ni en avión, ni por carretera; sólo en landrover y tras dos horas y media de baches. La sala es al aire libre, hace fresco y a veces mucho viento, no hay butacas, ni sillas, ni acomodador, la película se ve y se oye regular… Lo bueno es que la gente no come palomitas ni bebe cocacola, y después de la película te puedes quedar a dormir por allí. El hotel no tiene la calidad de un cinco estrellas, pero por su calidez le dieron más de un millón. En el cielo están impresas.
Hasta la vuelta.
Comentarios
6 comentarios en “Me voy al cine”
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Buen viaje, poeta. No te olvides la cámara, ni los ojos.
Disfrútalo. Estaremos esperando tus comentarios a la vuelta…
Podría ser una interesante actitud: cada vez que el rey marroquí reclame Ceuta, Melilla…etc, deberíamos responder pidiendo la libertad del Rif y del Sáhara occidental, y denunciar la violación de los derechos humanos en su país.
Suerte con el collejeo al halitósico Carmelo. Poeta del bronquio revenido.
Cuatro días llevo con la intención de enviarte un sms, para desearte buen viaje y felices días. Pues eso ;)
podria ser interesante tambien: cada vez que el impresentable monstruito del kiosko abra la boca…correr para sobrevivir al hedor y la podrebumbre