Tro pezón
Entre la noche del 24 y la tarde del 25 fumé 7 cigarrillos ¿7 pezones? Esa es la razón de la entrada anterior y de la desaparición durante unas horas del quitómetro que contaba y sigue contando mi desintoxicación. ¿Razón del fumeteo? ¿A quién le importa? Desde entonces no he vuelto a encender ningún otro, ni ha vuelto el mono, ni la necesidad, sólo la cordura. El proyecto sin humo sigue en marcha. Sólo ha sido un tro pezón. Nadie es perfecto; ni siquiera yo.
El tropezón es mío, el pezón es de Lamarde y la pintura es de Tom Wesselman (1968).
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—Otro pezón, mi tropezón, ¿qué hacían en las reuniones del Club de los Poetas Muertos?
—Leer poesía y fumar.

Estudio de Tom Wesselman (1967)
Comentarios
6 comentarios en “Tro pezón”
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Cuidado con los tro pezones, que te puedes pegar una buena leche. Lo digo sólo por jugar con las palabras, no es un consejo (yo tampoco soy perfecta, aunque lo parezca).
Esta tarde he estado esnifando el humo de una barrita de incienso. Lo mío es mucho peor.
Veo que has actualizado/ampliado la entrada con un toque poético y también que los 7 magníficos te han afectado más de lo que tú piensas. Empiezas a rozar el absurdo. Sigue, por favor.
Yo soy absurdo.
Y el collejón es del Gitane, las manitas quietas, Extru.
Aunque igual se fumó ésto ante la impaciencia por echarle el guante a la cole esa de Victor y Ana que promete el grupo Risa.
No jodas…