Besos
Me estaba encasquetando uno de esos besos gabachos suyos. Uno más. Digo ‘uno más’ no porque sean ni muchos, que lo son, por millardos se pueden contar, ni rutinarios, que no lo es ninguno, ninguno, porque cada uno es empíreo, y el siguiente, pese a suponer del precedente un culmen, colosal. Pues me estaba dando un beso, decía, cuando de repente se aparta y me dice:
—Mira que son tontos los esquimales…
Comentarios
Un comentario en “Besos”
Haz un comentario



Hombre, depende de como se mire. Si la suripanta fuma paquete y pico, hacerse eskimo es de cajón. Que la bese su santa madre o que lo deje, joder.