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Palíndromos para dejar de fumar

Cigarrillo palindrómico infumable

Otra: hemorrágico moco ya yo como… ¡cigarro me hartó!

Su rival fuma cosas o camufla virus.

Seso, tabaco te tocaba: ¡toses!

A tabaco: loco coco, loca bata.

Allí su tabaco tocaba tu silla.

A tu tabaco, loca batuta.

Aire tabaco, loca batería.

Allá tabaco, loca batalla.

Fumadas a Sadam, uf.

A su cerilla allí recusa.

Oí: tabaco tocaba tío.

Allí recalé la cerilla.

Cigarrillo palindrómico infumable

Reflexión antes de la jornada de reflexión: Si mi vida fuera palindrómica tendría que morir como no fumador y, además, muy joven.

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Estos palíndromos son de Harpo y de Víctor Carbajo o su recopilación.

Albert Einstein

Fumar en pipa predispone a juzgar serenamente y con objetividad los asuntos humanos.

Albert Einstein

George Best

En 1969 dejé las mujeres y el alcohol; fueron los peores 20 minutos de mi vida.

George Best, futbolista.

Comentario atribuído a Groucho Marx

Según cuentan en Urban Legends, igual de falso que su célebre e inexistente epitafio -el archiconocido perdonen que no me levante- es este diálogo que supuestamente mantuvo Groucho Marx con una madre de familia, Mrs. Story, en su programa de radio, y posteriormente también de televisión, You bet your life (años 40-50):

—¿Por qué ha tenido tantos hijos? Debe ser una gran responsabilidad y una enorme carga.
—Porque me gustan los niños, creo que es nuestra misión en el mundo, y porque amo [en inglés, 'love'] a mi marido.
—Bueno, a mí también me gusta [en inglés, 'love'] mi cigarro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.

Groucho MarxEn 1972, Groucho negó en una entrevista para la revista Esquire que él hubiera dicho nada parecido y se sorprendía de cobrar derechos por ello. Según una grabación sonora del programa ni siquiera llegó a hacer la pregunta inicial, ni Mrs. Story dijo que tener hijos fuera su misión en la Tierra ni que amara a su marido. Durante un tiempo, se supuso que dicho comentario sobre su cigarro, y que todo el mundo decía haber oído, se había cortado en el montaje del programa y nunca se había emitido por haberse considerado fuera de tono. En Urban Legends concluyen que lo más probable es que esta leyenda urbana surgiera de un mal recuerdo o una malintencionada variación del siguiente diálogo con una chica proveniente de una familia de 17 hermanos:

—¿Cómo se siente su padre con tanto ‘evento’? ¿Es feliz o está aturdido?
—Le gustan los niños.
—A mi me gustan las tortitas, pero no tengo un armario lleno de ellas.

Toda la historia de este famoso comentario de Groucho sobre su cigarro la cuentan con muchos más detalles en Urban Legends (en inglés), donde también incluyen las grabaciones de la entrevista con Mrs. Story y su marido, y de este último diálogo en el que presuntamente se basa la leyenda.

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Anotaciones relacionadas:

Arturo Toscanini

Arturo Toscanini en pleno delirio wagneriano: 

Besé a mi primera chica y fumé mi primer cigarrillo el mismo día. Desde entonces no he tenido tiempo para el tabaco.

Cabalgata de las Walkyrias. Die Walküre, de Wilhelm Richard Wagner. NBC Orchestra, dirigida por Arturituriturituri en 1948.

Hermanos Marx

El conflicto de los Marx (a.k.a. Animal Crackers), de 1930, que recoge una de las citas más ingeniosas que nadie haya hecho sobre el tabaco:

¿Le importa que no fume?

http://www.extrujado.com/archivos/video/animalcrackersharpo.flv

Zino Davidoff

Si a su mujer no le gusta el aroma de su puro, cámbiela.

Zino Davidoff.

Paul Benjamin


Smoke (1994)

Cuando vas a morir, ¿qué es más importante, un libro o un cigarrillo?

Más Smoke en Extrujado:

Dicho popular

Fuma, jode y bebe, que la vida es breve.

Mirza Delibasic

Entre mis ídolos de infancia se encuentra Mirza Delibasic, baloncestista bosnio ya fallecido. Pues bien, el otro día he encontrado, por casualidad, un video en el que parece que se habla -está en una lengua que desconozco- de la victoria y posteriores celebraciones de su equipo, el Bosnia de Sarajevo, en la Copa de Europa de 1979. En el minuto 1:27 del video (a 18 segundos del final) se ve a Mirza Delibasic haciendo algo que hoy es cada vez más impensable y que, para mi y por motivos fácilmente comprensibles, aviva aún más la leyenda:

http://www.extrujado.com/archivos/video/mirza-delibasic.flv

Hubo, hay y habrá deportistas profesionales fumadores, pero no todos son Mirza ni fuman ya públicamente. Mirza se retiró con 29 años tras sufrir un infarto cerebral, justo después de disfrutarle aquí durante dos temporadas en el Real Madrid. Murió de cáncer linfático en 2001, a los 47 años. De las imágenes que más me conmovieron durante la guerra de la antigua Yugoslavia fue una suya siendo entrevistado por periodistas españoles en una casa semidestruida por la guerra y con cara de ”esto-es-un-horror”. Todavía recordaba hablar en castellano. De su juego recuerdo su tiro, sus asistencias por la espalda cuando nadie en Europa las daba así, o sin mirar, a lo Laudrup, así como su entendimiento con Iturriaga. Recuerdo un partido de Copa de Europa en el que por tres veces consecutivas, Delibasic, desde su propia zona, daba un pase larguísimo a palomero Itu para que éste encestara con una sencilla bandeja. En un artículo de Libertad Digital (ya van dos en poco tiempo, me lo haré mirar) Juan Manuel Rodríguez escribe:

[...] En la ópera nadie pierde y todo el mundo puede emocionarse, dejarse llevar, llorar o reír con “el moro” (por Otello). No hay colores en la ópera. Ni mensajes contradictorios (se puede aplaudir a aquel que viste de rojo, pero no a aquel otro que viste de azul). Es más sencillo (siendo Plácido el tenor) lograr que te aplaudan durante quince minutos seguidos en La Scala que, por ejemplo, conseguir que lo hagan durante un minuto en el viejo Pabellón de la ciudad deportiva (hoy, “Raimundo Saporta”). Y eso lo vi yo hace veinte años en un Torneo de Navidad. Un minuto aplaudiendo una sola jugada del gran Mirza Delibasic. Emocionante. [...] Delibasic nunca quiso entrar en ese otro juego, en el baloncesto violento, en el del “pressing catch” y los “¡badum!”. Siempre me dio la sensación de que hacía faltas personales para que la gente no creyera que lo que sucedía allí dentro no le importaba. Yo no creo, sin embargo, que Mirza estuviera allí para “sudar la camiseta” o “dejarse la piel sobre el terreno de juego”. Alguien pensó (muy bien pensado, todo sea dicho de paso) que Delibasic nos tenía que emocionar con aquel juego.

Creo que se podría decir que Mirza era el equivalente baloncestístico de George Best, futbolista irlandés del Manchester United. Y ya que nombro a Best, no puedo resistirme a citar un par de frases antológicas suyas:

En 1969 dejé las mujeres y el alcohol; fueron los peores 20 minutos de mi vida.

He gastado mucho dinero en mujeres, coches y alcohol… el resto lo he despilfarrado.

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