Tengo alucinaciones
No veo el cigarrillo, no veo el encendedor, no veo el humo. Pero veo que está fumando.
Mañana
Mañana dejo de fumar. Ni vareniclina ni hostias. Con un par de huevos. Y con tartar de rape, yogur de foie, arroz con pasta fresca y chipirones, raya con pilpil de hongos… y de postre… bizcocho de chocolate caliente al aroma de tabaco y helado de chocolate blanco y tabaco. Todo eso es lo que he comido hoy. Para coger fuerzas. Sí, he terminado comiéndome el tabaco. Mola.

Canciones para no dejar de fumar:
I wanna be loved by you
Todas las rubias me cantan al oído.
Con faldas y a lo loco (1959)
Elegí dos malos días para dejar de fumar
Entre los intentos de los días 18 y 25 acumulé 29 horas sin fumar, 16 de las cuales estuve durmiendo. Las razones para estos dos nuevos fracasos son variadas: mi móvil no tenía cobertura, se me rompió una uña y, además, me hacía pis.
Nobody knows the trouble I’ve seen
Nobody knows but Jesus
Nobody knows the trouble I’ve seen
Glory Hallelujah
By the Golden Gate Quartet
Canciones para no dejar de fumar:
Nine Pound Hammer
This nine pound hammer is a little too heavy
For my size, honey, for my size
Canciones para no dejar de fumar:
Dim lights, thick smoke
Dim lights, thick smoke, and loud, loud music
Is the only kind of life you’ll ever understand
Dim lights, thick smoke and loud, loud music
You’ll never make a wife to a home-loving man
Dim lights, thick smoke - Ernie Ford, Merle Travis, Molly Bee
Sexta reunión con mi equipo
Cerca de una hora hemos estado discutiendo M. y yo después de que, nada más entrar en la consulta, detectara mi nueva colonia de tabaco negro (1) en su virginal napia.
Ni rastro de P., que para mi que ha olido la decepción a mi entrada en el centro de salud y deshecha de d—olor se ha chutado un prozac en la intimidad de su despacho del segundo piso. Sólo ha aparecido al terminar la reunión cuando ya estaba todo hablado, discutido y decidido (2 y 3).
“Sayonara, baby”, le he dicho a P.
“Adiós”, le he dicho a M.
Cuando bajaba las escaleras, he cogido por banda al primer celador que he encontrado y le he espetado:
Tras su discurso lleno de bupropión, parches y vareniclina…, al final he convencido a M. de que en esta cosa que llaman dependencia hay mucho más de filosofía que de medicina y psicología (4).
La mirada del celador rebosaba de credulidad.
__________________
(1) Ya no fumo Lucky, como quien después de un desengaño amoroso, vuelve con su primera novia. Una primera novia llamada, por ejemplo, Ducados.
(2) El próximo día 18, Extrujado vuelve a dejar de fumar.
(3) Una prueba más de que M. pasa ampliamente de P.
(4) Una prueba más de que M. pasa ampliamente de P.







