¿Qué, ya… eh?
Perdón por la reposición. Obituario obliga.
Rafael Azcona (1926-2008)
Como un puro habano
Ángel González ha muerto. Hace nada había transcrito aquí un par de poemas suyos. Algunos poemas de Ángel son como una película de esas con giro de guión final, pero a lo bestia, como un puro habano que se cala sin querer y te quema la garganta.
Juan Cruz y Javier Rioyo escriben en El País sobre la afición del poeta al tabaco:
Juan Cruz: Tenía un texto pendiente en EL PAÍS, una conversación con él sobre los lugares de su infancia y de su juventud en Oviedo; lo hicimos, ese diálogo, en una habitación para fumadores en el hotel Reconquista de la ciudad donde nació; él estaba ansioso por salir a la calle y poder fumar más. Ese aire de humo fue el que le mató, pero sin el aire y sin ese aire de humo, nunca se sentía verdaderamente Ángel González. Es curioso, mientras le recuerdo me viene a la memoria la imagen de su madre y lo que él decía: “Mi madre amaba el aire, pero estaba horrorizada por el viento”. La ventolera final nos ha quitado gran parte de la vida que compartimos con él.
Javier Rioyo: Cuando llegué a la habitación de Ángel -después de haber despedido al inmortal, amable, liberal, divertido y amistoso Pepín Bello- me encontré al caballeroso, lector y cantor de Ángel a punto de comer una tortilla, después de haber tomado un caldo y antes de un yogur. Algo estaba mal. Esa apariencia de buen apetito, salud y agua mineral no auspiciaba nada bueno. De repente habla del futuro: beber, fumar, leer poemas en varios frentes, cantar unas rancheras, quedar con Pepe Caballero, Pepa, Joaquín, Luis, Benja, Juan, Almudena y hacernos unas nocturnidades. Hablar mal de los malos, decir la mentira a los confesores y resistir hasta que el güisqui se nos subiera a los pies. Estaba en forma, estaba en Ángel. Antes de irnos, tranquilizados con su mala salud habitual, Chus encontró una toba en el suelo de la habitación. ¿De quién es este cigarro de tu marca? El poeta miraba hacia otro lado, se extrañaba… como un niño pillado en falta. Susana, su mujer, resolvió la incógnita: “Habrá venido con algún zapato vuestro”. Una mentira poética. Sí, pero de un vivo por completo. Palabra sobre palabra.
Mi padre también fumó en el hospital hasta el último momento.
El más grande
La silla de Fernando, de David Trueba y Luis Alegre (2006).
Nos queda la vida por delante
La vida por delante (1958), escrita, dirigida e interpretada por Fernando Fernán Gómez.
La escena completa aquí.
El extraño viaje
Hay pérdidas… y pérdidas. Ésta es de las segundas.

Ha muerto Fernando Fernán Gómez.
Tormento
Este post está dedicado cariñosamente a mi amigo Fernando y, no tan cariñosamente, a los excesos poético-plañideros (Javier Ortiz dixit) del abundante obituario de las últimas semanas. Hoy ha cascao Pavarotti, lo cual me importa tres pepinos. Sin embargo, el próximo lunes se cumplirán 8 años de la muerte de don Alfredo Kraus. Obsérvese el sentimiento, la dicción, la emisión, el fiato interminable de 20 segundos… etc. Yo llevo 20 años intentando hacer lo mismo y no hay manera. ¿Será por el tabaco? Kraus, il più grande.
Cuando recuerde tus caricias
¿tú dónde estarás?
De esos días de ensueño y ternura
¿qué quedará?
Cuando te llame atormentado
¿quién responderá?
El amor es como un soplo de aire
Pasa, acaricia, y se va.
Y si te cruzas en mi camino
¿qué voy a decirte?
Una estrella dejó su rastro de luz
y el mar lo apagó.
Mas, si yo te llamo como entonces
no huyas de mi.
No vuelvas la cara a mi dolor
aunque tu sueño haya muerto.
Yo he venido a hablar de tabaco
Francisco Umbral no fumaba y se ha muerto.
La España real es de tabaco negro y tos trascendental. A ese español que tose y calla, que lo dice todo en una tos, porque los palabrones de la política le han robado las palabras, a ese español atónito, godo, mísero, árabe, cachicán de su pobreza, le han subido el tabaco.
Yo soy un colillero que ando por los bares y los ceniceros buscando colillas con rodete de carmín y me fumo la colilla porque sabe a beso de desconocida.
No fumo, pero me gustaría besar a la fumadora.
Las mujeres más bellas del mundo se están viendo abandonadas de sus amantes, novios, maridos y concuernos por el vicio de fumar. Yo me ofrezco para fumador pasivo de alguna supergachí porque soy ecuánime, equidistante, objetivo e imparcial. No me importa que fume incluso en la cama, porque tiene que haber cama.
Estoy por decir que Bogart lo único que tenía de actor es que fumaba bien. Y que se ligó a Lauren Bacall.
Aznar, aunque es fumador de puro, prohíbe fumar en los consejos por no molestar a los ex fumadores o gente que no ha fumado nunca. Cuando preside Rajoy, por ausencia del jefe, el vice saca su puro churchilliano y se abre la veda del tabaco. Así, unas sesiones, o sea, son límpidas de sol velazqueño y otras son confusas y emboscadas en humo.
Aparte los muchos peligros que amenazan la quebradiza existencia humana, el hombre necesita de un veneno mortal como el que llevaban los grandes reyes antiguos en un anillito del dedo meñique. Disponer de la propia muerte es disponer de la propia vida.
Ningún hombre llega a nada si no empieza a fumar a tiempo. Yo no empecé nunca y por eso no he llegado a nada.
Elogio estético del tabaco (2003):
Sin tabaco no habría galanes como Humphrey Bogart o Gary Cooper. Sin galanes como éstos no habría película, sin película no habría cine y sin cine no habría penumbra donde meter mano a la novia los domingos.
A nuestro compatriota le dicen que fumar es malo para la salud, y de mal gusto, se lo presentan como un vicio nacional. Entonces le sale el torero que lleva dentro y hace del tabaco un asunto de vida o muerte, pero de vida o muerte del toro, naturalmente, ya que él ha fumado toda la vida y nada. Se conoce que los toros fuman demasiado de lo que les da el ganadero y por eso echan sangre por la boca. En las clases populares es aún más ensañada la pelea y el que deja de fumar empieza a parecer mariconzón, como dice Fidel Castro.
El tabaco da cáncer, pero a los pobres más que a los otros. El tabaco es selectivo, o bien ensañado y pecaminoso. Mata a los pobres y alegra la larga vida de los fastuosos con un puro. Esto está demostrado sociológicamente y es lo que indigna a todo el roperío de la pobreza con humo del fumaque que mata. Mientras las cosas sean así la OMS ya puede seguir pasándonos avisos a los tiesos y a los del tabaco pobre. Aquí se muere el que se tiene que morir, porque el ateísmo es una forma difícil de vivir.
La fumata blanca del Vaticano es el humo del Espíritu Santo que allí abajo se lo están guisando como paloma. La fumata negra es como si Dios Padre se hubiera sentado a fumarse una pipa mientras los cardenales deciden quién le va a representar a El en la Tierra y ante los embajadores del Tercer Mundo, que todavía huelen a tribu y asesinato de Dios, o sea al sudor de la sombra de Caín.
Estuve toda la noche observando a don Mariano a distancia y aprendí cómo se puede asustar al enemigo con señales de humo de puro, burlándose luego del nacionalcapitalismo con el detalle financiero de apagar el puro para hablar y guardárselo para luego. Con el techo blasonado de bajorrelieves de humo dorado se dicen cosas más importantes o más insolentes. Pero lo más detallista es volver a encender la colilla y fumársela con apetito y estilo ferroviario. El primer alarde es para acollonar a los mandas y el segundo para dar un corto de lo que es un obrero cabreado con una colilla de puro.
Ha muerto la estanquera de Vallecas

Doña Justa, la estanquera de Vallecas, también conocida como Emma Penella.
Morir es fácil, si sabes cómo
Allen Carr muere de cáncer de pulmón. Allen Carr es el autor del célebre libro “Es fácil dejar de fumar, si sabes cómo” y de un importante chiringuito saca-dineros.


