Cláusula propia de este siglo
En 1923 eran de un moderno que ni ellos mismos sospechaban.
Tos
Estos días ando con el tiempo justo a mediodía y tengo que comer en la única cafetería que me pilla de paso y que tiene sandwiches rápidos y decentes, con la casualidad de que es de las poquitas que hay en toda la ciudad para no fumadores. Está medio vacía, claro. Pues hoy, estaba yo comiendo mi sandwich primavera tan tranquilo y en eso que, por las prisas —valga la contradicción— me atraganto. Para no toser encima de las patatas fritas, ladeo la cabeza hacia mi derecha y veo a una chica que está fumando a escasos dos metros. Entre tos y tos, me río. También entre tos y tos, pienso que el tabaco nunca me ha provocado tos (salvo cuando lo he dejado), que vaya mierda de sandwiches y qué peligroso es el pan tostado. Una camarera advierte a la chica que está prohibido fumar y ella apaga el cigarrillo. Pero yo sigo con mi tos. No hay forma de despegar de mi faringe la miga del puto sandwich. Miro a la chica. Ella lee el periódico con la cabeza demasiado inmóvil. Creo que está mirando el periódico para no mirarme a mi. Sigo con mi tos, doy un trago a la cerveza y, por fin, se me pasa. Santa cerveza, mierda de sandwiches, puto pan tostado. El resto me lo como amargado preguntándome si esa pobre chica se estaría sintiendo culpable por una tos de la que no era responsable. Mierda de ley.

Adivina qué será lo último que prohiban vender en esta tienda.
Arundel
En un pub de Arundel, una pequeña localidad al sur de Inglaterra:
A todos mis clientes:
Debido a la total despreocupación por la libertad de elección por parte de este Gobierno, así como por su servil deferencia hacia a cualquier grupo que le haga sentir popular, esto es ahora un establecimiento libre de humos.
Marihuana en máquinas expendedoras en California
Así leído, el titular parece una buena noticia. Luego, lees y te encuentras con esto:
Una vez que el paciente ha recibido la receta médica para usar el cannabis, de forma legal y siempre por razones de salud, se le tomarán las huellas dactilares y será fotografiado [...] Cumplimentados esos pasos, se les otorgará una tarjeta de prepago que les dará acceso a las máquinas [...] Serán recibidos por un guardia de seguridad allí mismo. Introducirán la tarjeta y se les pedirá sus huellas dactilares en la máquina para verificar su identidad. Una cámara se encarga de fotografiar al paciente para comprobar que la persona que solicita la medicación está realmente autorizada. Después, la retiran y ya está.
Como perros. Su cannabis, gracias.
Visto en Público. Cartel, como casi siempre, cortesía de Lamarde.
Sala de ejecuciones

El Roto en El País del pasado 18 de noviembre
(Soy lento, lo sé, pero aún puedo serlo más)
Libertad de mercado
—Tendero, póngame un velo.
—No puedo, está prohibido.
—¿Y eso?
—Por tapar demasiado y por ser un símbolo de opresión de la mujer.
—Está bien, entonces póngame un tanga y un pantalón de talle bajo.
—No puedo, está prohibido.
—¿Y eso?
—Por enseñar demasiado y por ser un símbolo de la liberación de la mujer.
—Está bien, entonces póngame otro país.
Demolition Man
Demolition Man (1993)
El futuro está en el cine
Demolition Man (1993) y El dormilón (1973)
Gracias a Lamarde por la inspiración.
Padres, hijos y Estado
James Gennaro, concejal demócrata de Nueva York, ha propuesto prohibir que se fume en coches en los que viajen niños bajo multa de hasta 2000 dólares.
Escena perteneciente a Gracias por fumar
La calle y las zonas de no fumadores
La contaminación en la zona de no fumadores de un bar es tres veces mayor que la de la calle. Según un estudio del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) la concentración de partículas finas respirables en las zonas de no fumadores de los bares es de 172 microgramos, mientras que en la calle oscila entre 59 y 91 microgramos.
Pues ya saben a dónde se tienen que ir…










