Cláusula propia de este siglo
En 1923 eran de un moderno que ni ellos mismos sospechaban.
Tributo a Max Klinger (M*A*S*H)
Klinger era aquel tipo de nariz aguileña que se disfrazaba de mujer para que le tomaran por loco y le echaran del ejército. Klinger también era un gran aficionado a fumar grandes cigarros (hoy le bastaría con eso para conseguir su objetivo). En un episodio de MASH, Klinger decía:
Un buen cigarro es como una chica bonita, con un gran cuerpo, y que además sabe los resultados de Liga de Béisbol.
En otro episodio en el que se había disfrazado de mujer embarazada alguien le dijo:
“No es de mi incumbencia, Klinger… pero… ¿crees que deberías fumar en tu estado?
Música: I feel pretty (West Side Story), por Sarah Vaughan.
El pobre Rodrigo de Jerez
A Rodrigo de Jerez le salió todo mal: Partió en la Santa María, junto a Colón, rumbo a Las Indias, mas sólo consiguió llegar a América. A Europa regresó en La Niña fumando unas hojas secas, tal y como había visto hacer a los nativos de la isla de Guanahani. Al verlo regresar con esos humos, la Inquisición le encerró durante siete años, a pesar de lo cual, y como todos sabemos, fumar se hizo costumbre en el viejo continente. Para más inri, Rodrigo de Jerez tenía una esposa:
… a Rodrigo de Jerez, que se trajo un alijo en La Niña, le empuró La Santa Inquisición. ¿A quién se le ocurre echar humo por la boca en la puritana Ayamonte de 1492?. Sin embargo , y esto lo omiten los cronistas, mayor oprobio que la delación que le entregó al Santo Oficio fue que su mujer difundiera entre el vecindario que, entre el fragor de los viajes y la mordedura de los años, el robusto de antaño se le había trocado en panetela.
Lo contaba el otro día el cocinero y gastrónomo Abraham García.
Nos queda un consuelo pensando en el pobre Rodrigo: en el fondo tuvo suerte de vivir en aquella época. De haber vivido en la nuestra, de aquel viaje no habría regresado y le habrían abandonado en parecidas latitudes. Digamos en… Guantánamo.
Reposición con propina
Repongo una de las escenas que hace mayor y mejor apología del tabaco en el cine moderno, pero esta vez acompañada por una cita de Groucho leída en el blog de Harpo.
Envidio a los profesores de tenis. No se me ocurre mejor forma de ganarme la vida que tener al otro lado de la red a una chica de 18 años con todos sus pertrechos agitándose de arriba abajo. Sobre todo si mi mujer está fuera de la ciudad.
Las llaves
Termino la clase. Voy al despacho de administración a buscar las llaves para cerrar el aula, pero las llaves no están en su cajón.
—¿Dónde están las llaves?— pregunto.
—Las tendrá Elena, que habrá ido a fumar al aula de teórica— me contestan todas al unísono.
Aprovechando que está de pie, Raquel me acompaña al aula de teórica a buscar las llaves. Intenta abrir la puerta pero está cerrada con llave.
—Ah, pues no está, qué mal pensadas somos— dice.
—¿No habrá cerrado por dentro para que nadie la pille fumando?— pregunto.
Raquel no me hace ni caso, pero cuando nos estamos volviendo, oímos que alguien abre la puerta desde dentro. Es Elena que sale del aula hablando por el móvil.
—¿Lo ves? Se había encerrado para que nadie la molestara mientras hablaba— dice Raquel.
Raquel vuelve a su despacho y yo espero a que Elena cierre y me dé las llaves mientras continúa hablando por el móvil. De forma rápida y con un gesto extraño en su mano me entrega el llavero, pero no logra evitar que vea la colilla apagada entre sus dedos.
Alberto Montt

Alberto Montt, ilustrador.
El paquete extrujado

Estigma del bolsillo trasero derecho de mi pantalón vaquero.
Lo guardaré cual sábana santa.
Arundel
En un pub de Arundel, una pequeña localidad al sur de Inglaterra:
A todos mis clientes:
Debido a la total despreocupación por la libertad de elección por parte de este Gobierno, así como por su servil deferencia hacia a cualquier grupo que le haga sentir popular, esto es ahora un establecimiento libre de humos.
King Size
King Size (2004)
Richard Widmark
Otro al que se lleva el beso de la muerte.
Dos cabalgan juntos (1961)
Richard Widmark (1914 - 2008)









